Mostrando entradas con la etiqueta Editoriales Nacionales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Editoriales Nacionales. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de julio de 2013

Giro a la derecha de CFK | PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas

CÉSAR MILANI AL FRENTE DEL EJÉRCITO Y ENTREGA DEL PETRÓLEO A LA CHEVRON

Giro a la derecha de CFK

Fecha: Jueves 18 de julio de 2013
El acuerdo con Chevron acaba de enterrar uno de los discursos más sonoros del gobierno: la recuperación de YPF. Esa “medida de soberanía” terminó siendo una entrega a la multinacional norteamericana. Sin festejos ni votación en el Congreso que disfrace el saqueo con tintes democráticos. Apenas un decreto presidencial. Muchos recordaron al menemismo, pero la entrega de los recursos naturales no le pertenece sólo a los gobiernos neoliberales. A fines de los ‘50 Perón negoció la explotación del petróleo a la misma Chevron, en ese entonces llamada Standard Oil. Después Arturo Frondizi, que asumió con un discurso de denuncia a la entrega, también terminó capitulando ante las petroleras norteamericanas.
Ahora Chevron tendrá concesiones inauditas para explotar el 3,3% del yacimiento de Vaca Muerta. Ni siquiera le aplicarán retenciones por lo que exporte (el 20% de la producción después de 5 años) y dispondrá libremente del 100% de esas divisas.
Cuando en 2012 Cristina nacionalizó parte de YPF, muchos se asombraron de que Obama no dijera palabra. Ahora se sabe por qué. La jugada “nacional y popular” preparaba un regalo para la multinacional yanqui, experta en expoliar países y destruir el medio ambiente. No por nada Obama acaba de anunciar que apoyará a Cristina en sus ofrecimientos a los fondos buitres.
El otro acontecimiento que mostró el giro a derecha de CFK es la designación de César Milani al frente del Ejército. El especialista en Inteligencia cumplió tareas en el Batallón 601 durante la dictadura, está acusado de participar en la desaparición del conscripto Alberto Ledo en 1976, de amenazar al detenido Ramón Olivera en un interrogatorio y de haber tomado funciones durante el Operativo Independencia en Tucumán. Con tal de garantizarse un jefe militar afín, el gobierno que se dijo “hijo de las Madres de Plaza de Mayo” se sacó la careta. El CELS de Verbitsky y otros organismos de DD.HH. oficialistas encubren el pasado de Milani. Estela de Carlotto dijo que éste no tenía antecedentes y que si hizo “algo” había que probarlo. Está afirmando que Milani sería inocente hasta que se demuestre lo contrario, cuando dos ex presos políticos lo acusan y hasta la madre del propio desaparecido, que es Madre de Plaza de Mayo riojana pide que se reabra la causa frente a las denuncias. La designación de Milani es toda una señal, además, de que se busca reforzar el espionaje a los luchadores. En esto también Cristina venía mostrando la hilacha. Mientras se ofendía por el espionaje de EE.UU., negaba el Proyecto X, un sistema de espionaje ilegal local que nada tiene que envidiar a los métodos norteamericanos.
El hundimiento de los discursos de “soberanía” y “derechos humanos” golpea en el ala “progresista” de un gobierno que viene debilitado por la crisis de sucesión y la división del peronismo con la presentación de Sergio Massa en la provincia de Buenos Aires. La estrategia electoral K es atar su suerte a la del conservador Daniel Scioli, a quien la presidenta le cargó a la campaña electoral en esa provincia.
El descrédito del relato y el cinismo opositor
La debacle del relato K es directamente proporcional al cinismo de la oposición patronal. Clarín y La Nación chillan por el acuerdo con Chevron y reclaman el mismo trato para todos los empresarios. A su zaga va la oposición. ¿De qué soberanía pueden hablar? De Narváez puso millones para la campaña del privatizador Menem. Los radicales como Stolbizer, Alfonsín o Gil Lavedra, que en la Ciudad de Buenos Aires, comparten lista con los “nacionales y populares” Solanas y Donda, gobernaron con la Alianza, siguiendo al neoliberalismo menemista. El único que se calló la boca ante lo de Chevron fue Sergio Massa. No es porque sea mejor. Es un hombre de la embajada norteamericana. Cuando fue el conflicto de Kraft en 2009 almorzaba con la embajadora yanqui Vilma Martínez y le aconsejaba cómo “solucionar” el conflicto contra los obreros.
La misma hipocresía de estos políticos se ve en materia de derechos humanos. Los radicales votaron el punto final y la obediencia debida con Raúl Alfonsín, el peronismo avaló los indultos de Menem. Y ningún opositor patronal pide hoy algo elemental: que se abran los archivos de la dictadura para juzgar hasta el último genocida. Todos son grandes amigos del papa Bergoglio, que anima la “reconciliación nacional” con las FF.AA. y fue cómplice, como la cúpula de la Iglesia, de la dictadura.
Junto a los trabajadores y el Frente de Izquierda
Hay que darle la espalda a todos los políticos patronales. El FIT está haciendo una gran campaña militante y levanta entre sus planteos la anulación inmediata del acuerdo con Chevron. En su programa propone la nacionalización integral del gas y el petróleo, sin indemnización y bajo administración y control de sus trabajadores. No nos referimos a la burocracia que dirige los sindicatos petroleros, cómplice de la entrega, sino de los que van todos los días a trabajar. Los que pararon las perforaciones cuando los manifestantes del pueblo Mapuche ocuparon los pozos y denunciaron las consecuencias ambientales. Ellos pueden decidir qué hacer con los recursos estratégicos, empezando por rechazar los acuerdos de entrega a los imperialistas que sólo se guían por el lucro.
Lo nuevo no va a venir de esta casta de políticos al servicio de las multinacionales. Lo nuevo viene de la clase obrera que hoy en Sudamérica comenzó a dar clase de lucha pese a los límites que imponen las direcciones sindicales burocratizadas, que buscan impedir cualquier lucha seria. En Brasil comenzó a despertar un gigante, y los trabajadores salieron al paro por sus demandas, sumándose a las movilizaciones de millones de jóvenes y sectores de la clase media contra los negociados en el transporte y la casta de políticos corruptos. La clase obrera boliviana viene de protagonizar un gran proceso de lucha con 15 días de huelga general con bloqueos de caminos contra la ley de Pensiones de Evo Morales. En Chile, tras la lucha estudiantil, los trabajadores fueron al paro y la jornada se transformó en una gran acción obrera combativa. En noviembre del año pasado, en nuestro país, la clase obrera hizo un paro masivo el 20N. La burocracia moyanista abandonó toda medida de lucha para subordinarse a la oposición peronista de derecha en la campaña electoral. Sin embargo, la bronca contra la inflación, los despidos, por dejar la vida en las fábricas está viva en centenares de luchas. Como en Lear, en Pepsico, en el puerto de Buenos Aires, en los ingenios del norte, en Has, en Kromberg, en Fate y en Alicorp. Desde el PTS peleamos para coordinar estas luchas en cada zona, para que los trabajadores levanten un programa que ataque los intereses de los capitalistas y una las demandas de todos los oprimidos, y para que en estas elecciones se exprese con fuerza una alternativa política de los trabajadores: el Frente de Izquierda.


Giro a la derecha de CFK | PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas

jueves, 11 de julio de 2013

La década ganada (por la precarización laboral) | PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas

La década ganada (por la precarización laboral)

Fecha: Jueves 11 de julio de 2013

Durante el kirchnerismo se extendieron los mecanismos para aumentar la explotación obrera. Encima, si ganás lo que vale la canasta familiar, te roban con el impuesto al salario.

La historia de Sebastián Del Marco (ver nota pág. 5), el obrero de FATE que denunció las consecuencias de la explotación en su cuerpo, que peleó cuando quisieron dejarlo en la calle y ahora es despedido, es toda una muestra del “modelo industrial” del kirchnerismo. La productividad por hora trabajada en el sector del neumático aumentó un 34% entre 2003 y 2011: le sacan a los trabajadores un tercio más de lo que producían una década atrás. Ni grandes máquinas, ni robots, ni cubiertas que se hacen solas. El “crecimiento” fue sostenido por la espalda y los huesos de Sebastián, y miles como él.
En FATE manda Madanes Quintanilla, empresario “nacional” de buena llegada a Cristina Kirchner. El aumento de los ritmos, la tercerización y los premios por productividad son su marca registrada. En Pirelli los turnos son de 12 horas obligatorias, la mitad del personal está contratado, no valen sábados, domingos o feriados.
En esas condiciones, el final es previsible. Como denunciaba Sebastián a La Verdad Obrera hace pocas semanas: “Muchos compañeros tienen enfermedades pero no las declaran: se inyectan todas las semanas. Somos personal de descarte para FATE: en 3 o 4 años terminás roto”.
Por si hiciera falta, el kirchnerismo les ofrendó a los empresarios la Ley de Riesgos de Trabajo “noventista”.

nota completa:

La década ganada (por la precarización laboral) | PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas

Candidatos de la precarización y el ajuste salarial | PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas

MASSA, INSAURRALDE, BINNER

Candidatos de la precarización y el ajuste salarial

Fecha: Jueves 11 de julio de 2013
“Sepamos bien a quién vamos a votar el 27 de octubre, no volvamos a equivocarnos”, arengó Hugo Moyano desde el palco el 8 de julio. Confirmaba lo que ya habíamos denunciado: aquel no era un acto de lucha sino un apoyo a la oposición patronal, y en particular a una de las variantes de la derecha peronista, la de De Narváez. Moyano y el canillita Omar Plaíni son candidatos en la lista del empresario.
La división del peronismo profundizó la fractura de la burocracia sindical, que se desperdigó en las distintas listas peronistas. Sergio Massa se jacta de tener candidatos de varias centrales. Entre ellos Héctor Daer de Sanidad, referente de los “gordos”, los amigos de Menem que entregaron las conquistas obreras en los ’90. También están Osvaldo Lobato de la UOM, Hugo Alonso de UPCN y hasta Fabián Alesandrini de la CTA oficialista y Carlos Acuña de la CGT de Barrionuevo. Mientras, Oscar Romero de SMATA va con el Frente Para la Victoria. Todos se posicionan de cara a la sucesión en el peronismo. ¿Y los intereses de los trabajadores? Bien, gracias.
Nos sobran motivos
El impuesto a las “ganancias” esta vez se comió parte del aguinaldo y de lo conseguido en paritarias, por eso la bronca de los camioneros se manifestó fuerte en el paro. Pero a este impuesto no se lo derrota con una medida de fuerza sectorial. Se necesita un plan de lucha de todos los trabajadores. Moyano no lo va a hacer. Ya lo demostró después del parazo del 20 de noviembre, que no tuvo continuidad.
A los trabajadores nos sobran motivos para luchar. Y no sólo contra el impuesto. Son millones los precarizados y el 40% está en negro. ¿Qué podemos esperar de De Narváez, que financió la campaña de Menem en 2003? Nada. Tampoco de Massa, la gran esperanza para la mayoría de las patronales y el grupo Clarín. Junto a él va De Mendiguren de la UIA que quiere una devaluación para licuar el salario, y como si fuera poco, los del PRO van en muchos puestos de concejales en la provincia de Buenos Aires. Tampoco defenderán nuestros intereses Margarita Stolbizer y el FAP de Binner. Santa Fe es una muestra de este “progresismo”: uno de cada diez jóvenes está desocupado y uno de cada tres, precarizado. Y la narcopolicía se encarga de mantener al “socialismo” disparando contra la juventud.
Martín Insaurralde, el candidato del FPV en la provincia de Buenos Aires, representa todas las políticas antiobreras del gobierno. Su modelo es el clientelismo del PJ (igual que Massa y De Narváez). Ahora ató su suerte al acompañamiento de Scioli, quien tiempo atrás fuera declarado por el kirchnerismo “duro” enemigo número uno por derechista. El mismo discurso de CFK el Día de la Independencia negando la existencia del Proyecto X y criticando el espionaje de la CIA habla de la hipocresía oficial. Mientras sirven a EE.UU. con la ocupación militar de Haití, utilizan los mismos métodos de la CIA para espiar a los luchadores. 

nota completa:

Candidatos de la precarización y el ajuste salarial | PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas

viernes, 5 de julio de 2013

Ellos se dividen, pero todos están con los empresarios y los burócratas sindicales | PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas

CRISTINA KIRCHNER Y SERGIO MASSA

Ellos se dividen, pero todos están con los empresarios y los burócratas sindicales

Fecha: Jueves 4 de julio de 2013
La presentación de Sergio Massa en la provincia de Buenos Aires concretó la división del peronismo. El kirchnerismo se desgrana con el paso de varios intendentes del conurbano al Frente Renovador. Lo primordial en el escenario político es la debilidad del gobierno que aún debe instalar a Martín Insaurralde, intendente de Lomas de Zamora, su candidato para la provincia de Buenos Aires. El elegido es casi igual a Massa. Los dos vienen del aparato duhaldista y militaron en la UCEDE, el partido de Cavallo y Alsogaray. Aunque se echen culpas entre sí, son co-responsables de la enorme desigualdad del Gran Buenos Aires, donde conviven villas con lujosos barrios privados en los que residen empresarios y funcionarios como ellos. Mientras, cerca del 30% de las viviendas no tiene agua potable, más del 50% no tiene cloacas y más del 30% carece de gas natural. Millones no acceden a servicios elementales.
Insaurralde fue muy aplaudido en el lanzamiento de campaña del Frente Para la Victoria. Cristina, secundada por los gobernadores, intendentes y burócratas sindicales que supieron estar con Menem y Duhalde, afirmó el perfil del peronismo K con un discurso de centroizquierda. “Vamos a estar siempre del lado de los trabajadores”, dijo, para definir que son “los únicos que garantizan la inclusión, la vivienda, la jubilación, el salario”. Una mentira, en Argentina el 35% trabaja en negro, el 53% sufre alguna forma de precarización laboral, los que están en blanco pagan ganancias como si fueran empresarios y millones de jubilados cobran la mínima de $2.040. Las patronales, agradecidas.
Por si faltaba demostrar de qué lado está el gobierno, el ministro Randazzo aprovechó el paro de trenes llamado por los burócratas de la Fraternidad (totalmente inconsulto y sin aviso a los usuarios) para atacar a los ferroviarios. Los trató de “extorsionadores” y “privilegiados” y anunció que denunciará al gremio de los maquinistas amparado en el artículo 194 del Código Penal que prevé mayores penas contra la protesta social. Desde el PTS denunciamos que esta dureza viene de quien no sólo cobra una dieta millonaria sino que es uno de los responsables de las masacres producidas por la desidia criminal de empresarios y funcionarios. Esta misma semana los medios oficialistas difundieron un video editado de forma tal que incrimina directamente al motorman por el choque de trenes de Castelar. La escandalosa instalación de cámaras de seguridad en las cabinas de los maquinistas busca naturalizar que los culpables de los crímenes sociales en el ferrocarril son los trabajadores.

nota completa:
Ellos se dividen, pero todos están con los empresarios y los burócratas sindicales | PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas

La burocracia sindical (dividida) en las listas patronales | PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas

La burocracia sindical (dividida) en las listas patronales | PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas

La burocracia sindical (dividida) en las listas patronales

Fecha: Jueves 4 de julio de 2013
Cualquiera pudo seguir, en los medios, la polémica en la cúpula de la CGT. La CGT oficial puso burócratas del SMATA en las listas del Frente Para la Victoria, pero algunos de los “Gordos” se anotaron con Massa. Moyano se alió con De Narváez pero el Momo Venegas lo dejó para armar lista con los duhaldistas. Barrionuevo puso su gente en la lista de Massa pero también con De la Sota. Pero más allá de las divisiones y los pases de factura, lo que se ve es que todos terminan detrás de alguno de los proyectos patronales. Se pelean para ver como se acomodan mejor, en qué lista pueden obtener la mejor tajada de privilegios y negocios.
La alianza que armó el gobierno (Caló, Gordos, Independientes, ex Moyanistas) parece temblar. Encima un sector de la cúpula de la CGT oficialista amenaza con echar a quienes vayan en otras listas. No sorprende que los burócratas se consideren los dueños de los sindicatos, con derecho a decidir detrás de qué proyecto patronal alinean a las centrales obreras. Es ni más ni menos que el modelo sindical peronista que nosotros enfrentamos, donde el Estado regimenta los sindicatos y le da un enorme poder a la burocracia, a cambio de que esta garantice el orden en los lugares de trabajo y también rechace cualquier proyecto de independencia de clase. Siempre buscando meter en nuestra cabeza la idea de que los trabajadores no debemos hacer política, que para eso están los políticos profesionales.
La CTA no se ha escapado a los tironeos electorales. La CTA oficial le ha dado candidatos al FPV, y la CTA de Micheli aportando candidatos al FAP, ambos defendiendo intereses patronales. Hay algunos referentes sindicales que en su momento han formado parte del sindicalismo combativo, como Néstor Segovia o Roberto Pianelli, que han demostrado, más allá que sean candidatos o no, que quieren poner la fuerza de los trabajadores detrás del modelo del gobierno. Nos pasó el 20 de noviembre, durante el paro del subte, cuando hicieron todo lo posible para que los trabajadores no participemos con nuestras reivindicaciones genuinas.
Los luchadores antiburocráticos tenemos que hacer política
Estas divisiones que se han armado en la burocracia, junto con el repudio que reciben de parte de millones de trabajadores, es una oportunidad para que avance la izquierda clasista. Queremos recuperar los sindicatos, para ponerlos al servicio de los trabajadores y el pueblo, para que los dirigentes ganen lo mismo que un trabajador y vuelvan a sus puestos tras cumplir el mandato, para conquistar una verdadera democracia sindical y la independencia del Estado.
Pero además, lo que se ve cuando vamos a apoyar las luchas, o en los lugares de trabajo, es que los trabajadores vienen haciendo una experiencia con el gobierno de Cristina Kirchner, que quedan cada vez más claras las contradicciones entre el discurso y los hechos. Ha empezado a haber una disidencia entre los trabajadores, muchos critican al gobierno que habían votado hace dos años. Han visto lo que pasó en la masacre de Once, o los crímenes sociales por la falta de vivienda o los grandes negocios inmobiliarios.
A diferencia de las listas de los partidos patronales que apoya la burocracia, las listas del PTS y el FIT están pobladas de candidatos obreros, de jóvenes trabajadores que se organizan contra la precarización, de compañeros que cotidianamente luchamos contra los burócratas, contra los empresarios, contra los gobiernos que representan sus intereses.
Queremos llevar una alternativa independiente al terreno electoral, aunque sabemos que no es el terreno más sencillo para los luchadores y la izquierda. No sólo para tomar los reclamos obreros, sino los grandes problemas de la población: la educación, el transporte, la vivienda, la salud, o enfrentar los crímenes sociales como las inundaciones. Queremos usar esta tribuna para llamar a organizarnos contra este sistema que engendra todos los problemas que tenemos como clase.

Oleada de masas internacional y nueva coyuntura política en América Latina | PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas

Oleada de masas internacional y nueva coyuntura política en América Latina | PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas

viernes, 28 de junio de 2013

La división del peronismo y las perspectivas para la izquierda clasista | PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas

 Por: Christian Castillo

Millones en Brasil se levantan y toman las calles. Primero fueron los jóvenes, fundamentalmente estudiantes. Pero la protesta se amplía a jóvenes trabajadores, a sectores de clase media y ahora a los pobres de las favelas que se autoconvocan para enfrentar las consecuencias de esa “década ganada” de un gobierno que, como en Argentina, se dice progresista. Los discursos de los políticos que gobiernan para los patrones esconden las altas tarifas del transporte, a los funcionarios corruptos, viejos izquierdistas ahora aliados a pastores evangelistas que impulsan leyes “cavernícolas” contra los homosexuales, todo al servicio de los grandes banqueros e industriales que amasan fortunas. Se gastan millones para el Mundial 2014 mientras “no hay plata” para mejorar los calamitosos servicios básicos: salud, vivienda, educación y transporte. Los límites y obstáculos que enfrenta el gobierno del Partido de Trabajadores ponen en cuestión su “modelo de inclusión social” que choca con las aspiraciones populares y el fantasma de la crisis mundial, que para Brasil significó una desaceleración económica.
para leer la nota completa:
La división del peronismo y las perspectivas para la izquierda clasista | PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas

jueves, 12 de abril de 2012

Las internas de camarilla y los crímenes sociales

Por: Fernando Rosso

El fin de semana largo mostró crudamente las dos realidades de la Argentina. Por un lado, los dramáticos días que padecieron (y padecen) miles de familias trabajadoras por las terribles consecuencias del temporal que, como se dijo, fue un acontecimiento “natural”, pero sus consecuencias inmediatas afectan de manera diametralmente opuesta a las diferentes clases sociales. Por el otro, la casta política, mediática y judicial, en plena guerra de camarillas (centralmente entre los miembros del partido y la coalición de gobierno), destapó la podredumbre de un régimen político, donde cada uno defiende sus negociados con empresarios amigos, en pos de sostenerse en el poder. Un contraste entre el país de políticos millonarios, empresarios y jueces, “ricos y famosos” y la trágica realidad de la Argentina profunda.

Política de la miseria y miseria de la política

Si la Masacre de Once puso en evidencia cómo viajan millones de trabajadores y humildes, las consecuencias del temporal echaron luz sobre cómo se (mal) vive en los barrios populares del conurbano y parte de la CABA. La precariedad de las viviendas y las redes eléctricas, se debe a que las empresas privadas, igual que en el petróleo, buscan la ganancia fácil, con subsidios del Estado o aumento de tarifas, pero con nula inversión. No hay gas natural en la mitad de los hogares humildes y lo mismo sucede con la red de agua o cloacas que, si existen, son obsoletas. La vida de las familias obreras se desarrolla en la miseria y en zona de riesgo permanente por la deficiencia estructural del país. La masacre de Once y ahora las consecuencias de la tormenta, demostraron claramente que nuestro país fue arrasado por el salvajismo capitalita, impuesto por las potencias imperialistas y sus empresas. Poco de eso ha cambiado en los años “Nac&Pop”. Las razones profundas de estos “crímenes sociales” no están en la naturaleza o en los “errores humanos” (como afirmaron cínicamente, luego del desastre del Sarmiento), sino en un sistema social donde el lucro y la ganancia están puestos por delante de los intereses de la mayoría nacional. Federico Engels, fundador del movimiento socialista internacional, junto a Carlos Marx, explicaba sencillamente: “Cuando un individuo hace a otro individuo un perjuicio tal que le causa la muerte, decimos que es un homicidio; si el autor obra premeditadamente, consideramos su acto como un crimen. Pero cuando la sociedad pone a centenares de proletarios en una situación tal que son necesariamente expuestos a una muerte prematura y anormal, a una muerte tan violenta como la muerte por la espada o por la bala”, a esto hay que llamarlo —decía Engels— crimen social (La situación de la clase obrera en Inglaterra). A las 51 muertes de Once y las 17, informadas oficialmente, después de la tormenta y los miles de afectados, no puede definírselo de otra manera: crímenes sociales, con responsables políticos y empresariales. Las peleas de camarilla entre el gobierno (y sus internas), la corporación mediática y la oposición, son parte de una competencia para ver quién administra mejor los negocios capitalistas. Cada uno con sus amigos correspondientes y con sus intereses comunes. La política burguesa facilita los negociados y los negociados aportan “caja” para su política. Esta es la verdadera herencia de Néstor Kirchner, esta forma de hacer política, que practicó fielmente con sus empresarios amigos, como Cristóbal López, “Rudy” Ulloa o los Esquenazi.

Boudou, respaldado por el gobierno, defiende a la ex–Ciccone, a la que salvó de la quiebra cuando era Ministro de Economía. Scioli y la oposición, defienden a la empresa Boldt, que maneja el negocio del juego en la Provincia de Buenos Aires, pactado con el actual ministro kirchnerista Florencio Randazzo, cuando era funcionario provincial. Entre las dos empresas se disputan el monopolio del mercado cautivo para la impresión, no solo de la moneda, sino de muchos documentos nacionales. Los representantes de la “familia judicial”, se ubican de uno u otro bando. O incluso tienen “emprendimientos” comunes, como el estudio jurídico que la familia del renunciado “camporista”, Esteban Righi, tiene con el derechista Guillermo Montenegro, Ministro de Seguridad de Macri.

La miserable política de los representantes de los capitalistas, su régimen y su Estado, se desarrolla en “otro mundo”, alejado del que día a día enfrenta la población obrera.

Mientras los habitantes del Oeste o el Sur del conurbano, buscaban desesperadamente un refugio, por la destrucción de sus viviendas o un poco de agua para poder cocinarle a sus hijos y eran reprimidos por salir a la calle a reclamar; Cristina vacacionaba en el Calafate y Macri en San Martín de los Andes. Mientras tanto, Boudou iniciaba el sainete nacional en defensa de sus relaciones y negocios con amigos con los que convive en lujosos departamentos de Puerto Madero. Una postal de la decadencia moral y de la mentira del “relato K” del modelo de “inclusión social”.

El cristinismo, el peronismo y la sucesión

En el trasfondo del escándalo de Boudou, está la pelea por la sucesión presidencial del 2015. Sin posibilidad de reelección, Cristina Kirchner y sus aliados están a la búsqueda de posibles candidatos. Nilda Garré era una de las elegidas, pero el espionaje del “Proyecto X”, bajó sus “acciones” y terminó marginada, por ahora, del escenario político. Boudou apareció, como otro posible sucesor, más por sus carencias que por sus virtudes. Sin poder territorial -como tienen los gobernadores peronistas-, ni peso político propio, podría jugar el rol de “chirolita” de Cristina en un período presidencial pos-2015. En los “maquiavélicos” cálculos del cristinismo, entra también que “Amado” no tendría posibilidad de reelección y por lo tanto le permitiría a “Ella” la vuelta en el período siguiente.

En el marco de un sistema de partidos que no se recompuso desde el 2001, con una oposición inexistente y un virtual régimen de “partido único”, donde la fortaleza y la debilidad radican en la dependencia de la figura de Cristina, las internas y las crisis se manifiestan dentro de la coalición de gobierno. El hecho que el gobierno baraje que un ex–liberal, como Boudou, se convierta en la garantía de continuidad del “proyecto”, evidencia su debilidad estratégica, que se agrava con los nuevos tiempos de una economía en descenso.

La estrategia de la oposición peronista, alentada por Clarín, es bombardear a los “alfiles” que oficien como posibles sucesores de Cristina. La difusión que le dieron al escándalo de “Proyecto X”, así como al actual espectáculo diario por las causas de Boudou, tienen ese objetivo, más que las búsqueda de la “objetividad” o la “verdad”. Clarín y La Nación juegan su partido en defensa de claros intereses materiales y su “esperanza blanca”, para un período pos-kirchnerista, es el gobernador Scioli, encolumnando tras de sí al pejotismo no kirchnerista.

El “monopolio mediático oficial”, con Página 12 a la cabeza, sale a defender a Boudou, ocultando deliberadamente su intervención para salvar de la quiebra a Ciccone.

La interna de la CGT se da en el marco de estas disputas. Cristina busca una CGT absolutamente domesticada para la nueva etapa de “sintonía fina” y Moyano retoma discursos de la derecha peronista, para ponerse a disposición de los proyectos políticos patronales que enfrenten al kirchnerismo y le garanticen una cuota de poder.

Las crisis políticas y la izquierda

A pesar de que no afecten directamente a Cristina, las sucesivas crisis políticas que se llevaron puesto, primero al Secretario de Transporte, Schiavi y ahora al Procurador General de la Nación, Esteban Righi, desgastan el poder del gobierno. El kirchnerismo prepara anuncios para YPF, donde luego de permitir una década de saqueo descarado del petróleo, propone nuevos negociados a empresarios como Bulgheroni y a capitales internacionales, asociados al Estado. Una medida que promete ser tan “nacionalista” como el fiasco de la “ofensiva” por Malvinas.

El odio que emergió en Once, volvió a recorrer los barrios más pobres del conurbano y se expresó con tendencias a la acción directa en decenas de piquetes por día . El decadente espectáculo de la política patronal, su justicia y sus medios, develó ante los ojos de millones que ellos defienden intereses ajenos y opuestos a los de la mayoría popular.

Los partidos que conformamos el Frente de Izquierda tenemos el desafío de desarrollar una fuerza política que se proponga reorganizar al movimiento obrero y a la juventud, pelear por extender las ideas y un programa socialistas, cuando el “relato” progre del kirchnerismo se desmorona y la burocracia sindical baila al ritmo de las internas del peronismo, desde nuestras posiciones conquistadas hay que avanzar hacia la construcción de un partido revolucionario. El 1º de Mayo, día internacional de los trabajadores ganaremos nuevamente la Plaza de Mayo y nos movilizaremos en todo el país con estas banderas.

www.pts.org.ar


jueves, 15 de marzo de 2012

A 36 años del golpe, lecciones y perspectivas

Por: Ruth Werner

Hace 36 años las Fuerzas Armadas tomaban sangrientamente el poder para liquidar la insurgencia obrera y popular que recorría el país desde 1969, en uno de los ascensos más formidables del Cono Sur. Las semiinsurrecciones como el Cordobazo y demás “azos” recorrieron las principales ciudades; se tomaban fábricas con sus directivos como rehenes; surgía una poderosa vanguardia clasista y la juventud, influenciada por la revolución cubana, se radicalizaba buscando la unidad con la clase obrera.

La vuelta de Perón en 1973 fue una jugada de la clase dominante que comprendió que era el único capaz de lidiar con el proceso revolucionario. Perón pudo desviar el ascenso, pero no derrotarlo. El Pacto Social (congelamiento de precios y salarios) firmado por los burgueses nacionales de la Confederación General Económica, el gobierno y la burocracia sindical, se caía a mediados de 1974, desbordado por izquierda por las luchas obreras y por derecha por los patrones que aumentaban los precios. La crisis mundial, disparada en 1973, comenzaba a impactar en Argentina.

A mediados de 1975 el reaccionario gobierno de Isabel y López Rega lanzaba un ataque brutal contra la clase obrera: el “Rodrigazo”, en “honor” al ministro Celestino Rodrigo. La crisis mundial ya se sentía catastróficamente, con un mazazo al nivel de vida de las masas: aumento de tarifas y de los productos esenciales y la no homologación de convenios.

La clase trabajadora, pese a los golpes del gobierno de Perón y de Isabel, que derrotaron las posiciones conquistadas por la izquierda en el interior del país, y pese al asesinato de cientos de luchadores por las bandas fascistas de las Tres A, responderá decididamente con las jornadas revolucionarias de junio y julio de 1975.

Las coordinadoras interfabriles, que unían fábricas y establecimientos, dirigidas por la izquierda peronista y marxista, surgirán en la zona norte, oeste y sur del Gran Buenos Aires y en La Plata-Berisso y Ensenada. Serán el fenómeno más avanzado del período. Desde el anuncio del “Rodrigazo”, la clase obrera retomará las calles con huelgas y movilizaciones. En el corazón del proletariado industrial, la provincia de Buenos Aires, las Coordinadoras dirigirán la lucha. Sobre ellas Adolfo Gilly describió: “nadie ha dejado nunca de considerar un hecho revolucionario la constitución de una federación local o nacional de consejos de fábrica o la formación de un consejo central de delegados de consejos de fábrica”.

La burocracia de la CGT debió llamar a la huelga general. Fue una huelga política que paró el país y abrió una crisis revolucionaria que dejó al gobierno en el aire. La huelga general del 7 y 8 de julio derrotó el Plan Rodrigo, logró algunas reivindicaciones obreras y, sobre todo, echó al odiado López Rega. Con sus métodos, la clase obrera mostraba, además, cómo derrotar a las bandas fascistas. Pero la burocracia sindical, que acudirá en auxilio del gobierno, impidió la caída revolucionaria de Isabel Perón.

El gobierno sufrió un duro golpe. Las jornadas de junio y julio mostraron la incapacidad del peronismo para seguir conteniendo a la clase trabajadora cuando la crisis capitalista exigía respuestas urgentes para salvar a la burguesía. El fracaso del peronismo aceleró la salida golpista. El ensayo revolucionario de la clase obrera argentina sufrió una derrota histórica.

La principal corriente en la vanguardia era Montoneros, organización que combinaba un guerrillerismo a ultranza con una política de colaboración de clases que encumbró primero a Perón y luego, bajo Isabel, reeditó el Peronismo Auténtico buscando unirse a burgueses “nacionales” mientras franjas de la clase obrera ya empezaban a enfrentarse con el peronismo. La otra corriente de peso, el PRT-ERP, siempre privilegió la construcción de su ejército, ajeno a las necesidades de las masas. El trotskista PST tampoco fue alternativa. No aprovechó la etapa previa al ascenso para construir una gran organización obrera revolucionaria, cediendo políticamente a corrientes ultraizquierdistas como el PRT de Santucho y, tras el Cordobazo, aun comprendiendo el carácter obrero del proceso abierto, terminó en 1974/1975 promoviendo “frentes democráticos” de colaboración de clases con partidos como la UCR y el PC, para “enfrentar” a las Tres A, en vez de impulsar el frente único obrero y los comités de autodefensa (para ampliar en este tema ver Insurgencia obrera en la Argentina 1969-1976, Ruth Werner y Facundo Aguirre).

Grandes desafíos

Las lecciones de los ’70 son imprescindibles frente a los futuros momentos revolucionarios. La crisis capitalista mundial ya provoca las primeras respuestas de la lucha de clases. Ahí están los quince paros generales en Grecia, las movilizaciones de “indignados” y el llamado a la huelga general en el Estado Español, o los miles de obreros luchando en Roma contra el cierre de fábricas. En Egipto y Túnez los procesos revolucionarios voltearon dictaduras que hace décadas sometían a estos países al imperialismo. La crisis es una fogonera incansable que agudizará la lucha de clases y generará nuevas radicalizaciones políticas. La catástrofe a la que nos está llevando esta crisis, con millones de desocupados, provocó que en sectores de jóvenes y trabajadores la palabra “revolución”, la idea del “socialismo” e incluso del “comunismo” haya reaparecido como una perspectiva necesaria. Más que nunca, como dijera Marx en el Manifiesto: “el comunismo no priva al hombre de la libertad de apropiarse del fruto de su trabajo, lo único de lo que lo priva es de la libertad de esclavizar a otros por medio de tales apropiaciones”.

En Argentina aún la crisis internacional no golpea de frente. Pero la emergencia de problemas estructurales como la vivienda y el transporte ya provocó importantes crisis al gobierno y desató el odio entre sectores pobres y explotados. La izquierda demuestra ser una fuerza real en el sindicalismo de base, en el movimiento estudiantil y entre los intelectuales. Si la crisis golpea en nuestro país la burguesía necesitará avanzar sobre los trabajadores y el pueblo pobre, acrecentando la miseria y la desigualdad. El PTS viene preparándose para esos momentos convulsivos. Por eso impulsamos una combativa corriente clasista en numerosas fábricas, y en el movimiento estudiantil la Juventud del PTS avanza a paso firme. Pero no nos conformamos con lo alcanzado.

Aspiramos a contar con miles de militantes experimentados en la lucha de clases y en la lucha de estrategias contra las corrientes reformistas que querrán transformar las oportunidades históricas de la clase obrera en oportunidades para la burguesía. Los ‘70 muestran que no hace falta que haya revolucionarios para que haya revoluciones, pero sí para que triunfen. El PTS viene de realizar una gran campaña electoral con el Frente de Izquierda promoviendo ampliamente una alternativa de independencia de clase; interviene en las elecciones sindicales, como en la alimentación, gráficos y jaboneros; impulsa una gran campaña contra el espionaje del Proyecto X. Pero lo hace desde un claro objetivo estratégico: prepararnos para ser una alternativa revolucionaria influyente para vencer.

León Trotsky decía, al fundar la IV Internacional, “no somos un partido igual a los demás. No ambicionamos solamente tener más afiliados, más periódicos, más dinero, más diputados. Todo eso hace falta, pero no es más que un medio. Nuestro objetivo es la total liberación, material y espiritual, de los trabajadores y de los explotados por medio de la revolución socialista. Si no la hacemos nosotros, nadie la preparará ni la dirigirá”.


Marchemos el 24

Este 24 marchamos a plaza de mayo y en todo el país junto a los luchadores y la izquierda.

Marchamos por la cárcel a todos los genocidas, por la derogación de la Ley Antiterrorista, contra el espionaje de la Gendarmería y el Proyecto X y por el desprocesamiento de más de 5.000 compañeros. Contra los techos salariales y los tarifazos. Por la renacionalización de los ferrocarriles y todo el transporte bajo administración de trabajadores y usuarios. Por el castigo a los responsables de la masacre de Once. Para acabar con la minería a cielo abierto y para que los recursos naturales sean reestatizados sin pago. Y también por la solidaridad con los trabajadores que en el mundo hoy se ponen de pie para enfrentar a los gobiernos que quieren descargar sobre sus espaldas la crisis capitalista. Con estas banderas,te invitamos a marchar con el PTS.

jueves, 8 de marzo de 2012

"Entré disfrazada de hombre para poder conseguir este trabajo"

TAMARA, TRABAJADORA DE DONNELLEY

Por Rosa D’Alesio

La Comisión Interna de Donnelley (ex Atlántida), empresa gráfica de Zona Norte, que hace años viene peleando contra la precarización laboral, conquistó la efectivización de cientos de contratados y tercerizados, ayudó a organizar talleres que estaban sin organización gremial, poniendo en pie comisiones internas combativas y antiburocráticas, entre otras de sus más importantes conquistas. Todo esto a la vez de ir combatiendo los prejuicios sexuales, xenófobos, y machistas de los trabajadores, con el objetivo de poner en pie una corriente obrera clasista y militante. “Entré disfrazada de hombre para poder conseguir este trabajo”, contó Tamara, quien trabaja hace ya cinco años en esta fábrica.

Un informe del INADI dice que el 91% de las personas trans fue víctima de algún tipo de violencia y el 64% tiene la educación primaria incompleta. Esta investigación también arrojó que su expectativa de vida estimada, no supera los 35 años. El 86% de las travestis sufrió abusos policiales y el 95% se encuentra en situación de prostitución.

Sin embargo, poco se sabe de las personas trans que luchan por tener una vida fuera de la prostitución y construyen su identidad sexual dentro de su propia clase.

Tamara entendió que no le gustaban las nenas a los 6 años. Sufrió por no poder expresarse libremente durante toda su adolescencia y vivió con miedo de enfrentar a sus padres con la verdad. Ser aceptada con su auténtica identidad fue y continúa siendo una de sus mayores preocupaciones. -Vos decís que salís poco a la calle por lo agresivo que te resulta el medio social, ¿cómo es eso?

-Trato de no viajar, de no ir al médico ni al shopping por las miradas burlonas. Me miran y se ríen. Podés ser muy linda, muy femenina, pero igual se ríen porque sos travesti. La gente me agrede con la mirada y las risas me hacen sentir mal. No sé cómo lo toman las otras chicas, pero yo me siento agredida. Voy de mi casa al trabajo, y cuando salgo, lo hago acompañada. -¿En tu vida afectiva cómo te sentís?

-Con las parejas pasa lo mismo. Estás con alguien un tiempo pero, aunque se sienta bien con vos, después te deja porque quiere una relación heterosexual para no enfrentarse a la familia ni a los amigos. A veces no quiero ser así. Quiero ser un “hombre hombre” o una “mujer mujer”, morirme y nacer de nuevo, como hombre o como mujer. Pero la remo y sigo. No hay que vivir de lo que la gente diga. -¿Cómo se enfrenta la discriminación?

-Llevo esta mochila hace muchos años. Duele mucho la discriminación. Lo de afuera te hace sentir tan mal que te querés pegar un tiro. Lloré mucho porque a veces no quiero ser esto, y no porque yo no me guste o no acepte mi cuerpo, sino que me harta salir a la calle y soportar las miradas, o por no poder consolidar una pareja en serio como una mujer normal. Son puntos de quiebre pero yo voy a seguir peleando por el derecho a la identidad. Me corté el pelo, me dejé la barba para entrar a trabajar, porque no quería estar en la calle. Me tuve que hacer el hombrecito en el trabajo hasta que mis compañeros me aceptaron y pude volver a ser como quería.

Muchas de mis amigas travestis tienen el secundario completo, pero por ser así las discriminaban y no las tomaban en los trabajos, terminan en la calle, en la prostitución. Eso no es vida. -¿En tu trabajo tus compañeros te hacen preguntas sobre tu vida?

-No, hablamos de trabajo. Igual yo he salido a bailar con ellos, estoy muy integrada y me tratan como mujer. Cuando entran chicos nuevos por agencia me miran y se ríen, lo mismo que pasa en la calle. No es común que una chica travesti trabaje en una fábrica y sé que hay cosas que no se entienden, como, por ejemplo, cuando cuento que tengo una pareja y que no es gay. Piensan que porque tengo genitales masculinos, el que está conmigo es gay. Pero no es así. El que me elige, me elige como mujer. -Enfermeras de La Plata cuentan cómo los médicos imponen el orden biológico, y discriminan a las mujeres trans que se atienden en el hospital. En algunos casos las internan en servicios de hombres y les niegan la atención en Consultorios Externos de mujeres. -Somos seres humanos como todos, no soy extraterrestre, soy una persona que elige una sexualidad. ¿Cuándo va a cambiar esto? Seguramente el camino que comenzó a transitar Tamara con el apoyo de los compañeros y su batalla contra la discriminación, es un primer gran paso. El apoyo de la Comisión Interna de Donnelley y de los militantes del PTS como parte de ella, unificando la lucha contra la explotación y la opresión, es un ejemplo para la clase obrera. Luchando contra todo tipo de opresión y discriminación la clase trabajadora también se libera, en parte, a sí misma. Superando el corporativismo y el sindicalismo impotente para construir la unidad de los explotados y oprimidos para luchar contra este sistema de explotación, es una tarea de todos los trabajadores.

-Mi mayor anhelo es pelear contra la discriminación, concluye Tamara.

Los empresarios, los únicos privilegiados del "modelo"

Por: Fernando Rosso , Ruth Werner

El paro nacional de los maestros fue una contundente respuesta al discurso de la presidenta, que en el Congreso se había lanzado brutalmente contra los docentes, acusándolos, palabras más, palabras menos, de “privilegiados”. Una constante en CFK, no hay discurso en que no les dedique alguna acusación. Esta vez, además les cerró por decreto las paritarias.

El paro fue aún más fuerte tras sus palabras. Y no por voluntad de los dirigentes de la CTA-CTERA, afín al gobierno, que tuvo que salir a la huelga obligado por la extendida bronca de la base que no se banca el “techo salarial” dictado por la Nación. La pulseada sigue abierta. En varias provincias surgen luchadores opositores a la dirigencia burocrática; y donde tienen peso las corrientes del que integran el Frente de Izquierda, con una destacada participación de la corriente nacional “9 de Abril” impulsada por nuestros compañeros del PTS. La “sintonía fina” kirchnerista, tan afín a las patronales de la UIA, busca fijar un techo ante la inminente ronda de paritarias y que el ejemplo docente no se propague al resto de los trabajadores. En un nuevo aniversario del 8 de Marzo, el gremio docente, con mayoría de mujeres, le dijo NO a Cristina y su ofensa a miles de maestras. Para la presidenta los únicos “privilegiados” son los empresarios.

A la par que atacó a los docentes, Cristina Kirchner se excusó de la responsabilidad que le cabe a su gobierno en el crimen social de Once, afirmando que nunca nadie le había pedido la rescisión de la concesión a TBA y, cínicamente, reivindicó, las presuntas grandes inversiones y obras realizadas. Sólo si tenemos en cuenta al Cuerpo de Delegados del Sarmiento, desde 2003 en adelante, fueron presentadas unas 300 denuncias. A una semana de los 51 muertos y los más de 700 heridos en Once, sus declaraciones, como mínimo muestran su absoluta incapacidad para dar alguna solución a los padecimientos de los humildes. No hay que olvidar que el “modelo nacional y popular” se basa en sostener lo esencial de las privatizaciones de los ’90, que como muestra el transporte, fueron aprovechadas por el kirchnerismo para beneficiar a sus empresarios amigos como Cirigliano. No por nada, la presidenta reivindicó en su discurso la primera etapa de la privatización de YPF, blanqueando su entusiasmo cuando Néstor Kirchner fuera el gobernador menemista de Santa Cruz. Respuesta oficial de contragolpe

Días después, el Secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, debió renunciar, pero es sólo un “fusible” para “calmar las aguas” porque nadie en el oficialismo está dispuesto a romper esa verdadera asociación ilícita entre las empresas concesionarias, el Estado y la burocracia sindical. Siempre que hay una crisis, el gobierno intenta taparla con “grandes anuncios” para la tribuna. Al cierre de esta edición los medios hablaban de la creación de un Ministerio de Transporte. No sería la primera vez que Cristina Kirchner intenta capear los problemas “por arriba”. Hizo lo mismo cuando estalló la crisis por el reclamo de vivienda en el Indoamericano a fines de 2010, donde también había emergido el odio de los de abajo. La “salida” oficial, después de los muertos por el desalojo a manos de la Federal y la Metropolitana, fue la creación del Ministerio de Seguridad de Nilda Garré. Las viviendas que prometieron jamás aparecieron y la ministra acaba de ser desenmascarada por la denuncia de espionaje a los luchadores sociales que realiza la Gendarmería bajo su mando (ver páginas centrales).

El gobierno, que venía de obtener el 54% de los votos y leyó este resultado como una oportunidad para llevar adelante un giro hacia el ajuste, se muestra ante tragedias como la de Once, perdiendo la agenda y debiendo contestar de contragolpe, pero sin poder resolver la crisis abierta. Una de las ventajas del kirchnerismo es la debilidad de la oposición política patronal, además de que la burocracia de la CGT, por más que Hugo Moyano amenace y hasta hable de paro, no pasa de las palabras.

La agenda de los trabajadores y el pueblo

En las luchas obreras y populares que se vienen dando en el país y luego de la masacre de Once, emergen exigencias de soluciones de fondo a los padecimientos del pueblo trabajador. A modo de ejemplo, la marcha del pasado viernes 2 impulsada por los ferroviarios del Sarmiento, tuvo como consigna central la renacionalización de todos los ferrocarriles bajo gestión de trabajadores y usuarios. La nacionalización es bajo administración obrera, también es necesaria para dar solución a la expoliación de nuestros recursos naturales por parte de las mineras, que son defendidas a rajatabla por el gobierno.

En el plano de la organización de los trabajadores, en el gremio de la alimentación, la lista encabezada por las Comisiones Internas clasistas de Kraft y Pepsico inscribió en su programa la demanda de “8 horas, 5 días por semana, con un salario equivalente a la canasta familiar” (ver página 7). Una salida opuesta a la de los capitalistas, que exigen más productividad y horas extras, con techos salariales (ver página 6). Por su parte, la gran campaña contra el Proyecto X, impulsada por la Comisión Interna de Kraft, representada por los abogados del CeProDH y del PTS, desnudó uno de los aspectos del verdadero carácter represivo de este Estado, aún bajo el barniz “Nac & Pop”.

Tomar partido

Los luchadores que se organizan y levantan estos reclamos tienen que ser concientes de que se trata de algo muy serio. La batalla por trabajar “8 horas, 5 días a la semana con un salario mínimo que cubra la canasta familiar” como plantean los compañeros de “La Bordó” en la Alimentación, ataca el corazón de la ganancia capitalista. Nacionalizar todos los recursos es liquidar a una clase parásita de privilegiados que vive a costa de la gran mayoría obrera y popular, para poner las minas, las tierras, los hidrocarburos, al servicio de un plan que de satisfacción a las demandas de salario, vivienda, educación y transporte para el pueblo trabajador. Luchar por acabar con el espionaje, la ley antiterrorista y la represión es enfrentar al Estado que sostiene este orden social, donde una minoría es dueña de todo y condena a las grandes mayorías a la esclavitud, a dejar la vida en la fábrica, a la miseria y hasta a crímenes como el de Once.

Es ser concientes de que la salida del obrero en blanco es hermanarse con el obrero precario, con el inmigrante, con el pueblo pobre, para impulsar la lucha de clases, en la perspectiva de acabar con este sistema de explotación y opresión. Ese es el objetivo que nos damos desde el PTS. Nuestro llamado a los luchadores obreros, a los jóvenes trabajadores y a los estudiantes combativos, es a sumarse a esta militancia, para construir un poderoso partido revolucionario de miles capaz de ser una alternativa para vencer.

**

El próximo 24 de marzo, a 36 años del golpe genocida que derrotó la insurgencia obrera abierta con el Cordobazo, nos movilizaremos a Plaza de Mayo, junto a la izquierda y las organizaciones del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia. No sólo por la memoria de los que cayeron, sino también porque tenemos una batalla concreta. Vamos a imponer en la Plaza, las demandas de acabar con el ajuste, el saqueo y la represión del gobierno K, vamos por la derogación de la ley antiterrorista y el desprocesamiento de todos los luchadores y la cárcel a los genocidas.
www.pts.org.ar

lunes, 5 de marzo de 2012

PROYECTO X "Si esto no es espionaje político, ¿qué es?"

Entrevista a los abogados Myriam Bregman y Agustín Comas


- ¿Qué opinan de lo que dijo Garré sobre el ‘Proyecto X’?

Agustín Comas- En la conferencia de prensa (24/02 NdR) reconoció y justificó la infiltración y el espionaje ilegal de la Gendarmería a su cargo. Para marear a la gente dijo que en las manifestaciones de la Panamericana durante el conflicto de Kraft participó una unidad de Gendarmería con asiento en Campo de Mayo cuya sigla es UESPROJUD, mientras que el “Proyecto X” se ocupa de “delitos complejos” como el narcotráfico. Pero resulta que la UESPROJUD es una unidad que se ocupa de “delitos complejos” y, según el mismo jefe de Gendarmería Schenone puso por escrito en el expediente, el “Proyecto X” nutre de información a todas las unidades de apoyo judicial, como la UESPROJUD. O sea que hay una flagrante contradicción entre lo dicho por la ministra y lo dicho por su subordinado.

Myriam Bregman- Además Garré, al justificar el accionar de los gendarmes en asambleas y manifestaciones de trabajadores y la izquierda, está violando su propia “Acta Acuerdo del Consejo de Seguridad Interior”, considerada uno de los principales logros de su ministerio. Sencillamente ese acta, firmada por Garré y diecinueve ministros de seguridad provinciales, busca reprimir “sin excesos”, es decir, seguir bancando los intereses de las mineras y las multinacionales como Kraft mediante una violencia “controlada”. Ahora bien, el punto 11 establece “la obligatoriedad, para todo el personal policial y de las fuerzas de seguridad interviniente en los operativos, de portar una identificación clara que pueda advertirse a simple vista en los uniformes correspondientes”. En los procesos penales que tienen nuestro compañero “Poke” Hermosilla y la mayor parte de la Interna de Kraft, los compañeros de PepsiCo, abogados del CeProDH como Edgardo Moyano, ex detenidos desaparecidos como Jorge Sobrado y tres dirigentes del PCR de la anterior Interna de Kraft; los gendarmes “testigos” informan sin más que se infiltraron, se mimetizaron entre los manifestantes sin portar identificación. En uno de los expedientes una gendarme, de apellido Calisaya, dice textual: “Vestida de civil se entremezcló con la multitud, de manera encubierta y comenzó a recabar los datos de las personas en cuestión preguntando entre las personas que se manifestaban, el nombre de los cabecillas, obteniendo los datos de los imputados, Gentile, Norniella y Coria. Explica que esta modalidad es rutinaria cuando se dan los cortes de ruta, a efectos de conocer a los cabecillas de las manifestaciones”. “Cabecillas”, bien del hampa, del crimen organizado. Garré avala esto pisoteando su propia Acta.

- Además se violaron leyes nacionales.

MB- Obviamente. Y eso también lo ocultó Garré. Tras varias luchas sociales y una relación de fuerzas ganada en años por los trabajadores y el pueblo, la muy reaccionaria Ley de Inteligencia tiene un artículo que prohíbe taxativamente hacer inteligencia sobre la filiación política o sindical de alguien. Está la Ley Nacional de Datos Personales que prohíbe la recopilación de datos llamados “sensibles”, entre ellos la filiación política. En una de las causas contra Javier Hermosilla un gendarme informa que él sería del PO. Más allá de que el “Poke” es un reconocido militante del PTS, como la mayoría de la Interna de Kraft, criminalizan a los luchadores no sólo por enfrentar a las patronales y a la burocracia sindical, sino por ser de un partido de izquierda. ¿De dónde sacó el ‘informante’ que Hermosilla milita en la izquierda? ¿Qué tiene que ver eso con un problema de tránsito, como un corte circunstancial de la Panamericana contra despidos realizados por una multinacional? De los mismos expedientes surge que tienen bases de datos utilizadas para incriminar a los compañeros.

AC- Hay un ejemplo elocuente. Un dirigente de la CCC de Zona Norte, Luis Cubillas, fue ‘identificado’ dos veces en protestas en la Panamericana. Pero Cubillas había fallecido dos meses antes de esas ‘identificaciones’ El otro día mostramos en la tele una secuencia de fotos tomadas por gendarmes de civil en la puerta de Kraft, a 700 metros de Panamericana. ¿Qué fotografiaban? En este caso a personas no, sino a banderas de las organizaciones, y hasta al micrófono con el logo de TVPTS. Si esto no es espionaje político, ¿qué es?

MB- Por eso en el escrito presentado en noviembre solicitamos al juez, textualmente, “el secuestro ya sea en formato impreso o digital de toda la información almacenada por la Gendarmería Nacional a través de sus ‘Centros de Reunión de Información’ referida a organizaciones sociales, políticas, estudiantiles, sindicales o de derechos humanos; específicamente solicitamos el allanamiento a los fines de obtener dicha documentación del Centro de Reunión de Información con sede en Campo de Mayo y asimismo toda documentación que pudiera obrar en lo referente a los hechos denunciados en el edificio Centinela”. - Garré dijo que ya hizo una auditoría

MB- Tres meses pasaron desde que pedimos esas medidas. Cuando hicimos la presentación en noviembre salimos en Crónica TV y al día siguiente en Página/12, entre otros medios. El juez notificó al Ministerio de Seguridad y a Gendarmería a principios de diciembre. Que Garré le haya ordenado a personal de su ministerio una supuesta auditoría recién el 18 de febrero porque aparecimos en TN es poco serio. ¿Por qué no entregaron todo al juez y a la parte denunciante, encabezada por Hermosilla y varios organismos de derechos humanos? ¿Quién garantiza que en estos tres meses los gendarmes, por su cuenta o bajo órdenes de Garré, no borraron las huellas?

AC- Por eso el miércoles presentamos un escrito en el juzgado solicitando que Garré dé explicaciones sobre estas contradicciones.

- ¿Cómo sigue esto?

AC- Ante todo ya quedaron varias cosas claras: el gobierno de Cristina hace infiltración y espionaje contra las organizaciones obreras, estudiantiles y la izquierda que cuestionan sus políticas, a las patronales o a la burocracia sindical. Además, y no menos importante, se terminó de demostrar que las más de 5.000 causas penales contra luchadores obreros y populares están, sino todas, en un 99% armadas por las fuerzas de seguridad. Se vio con la escandalosa detención del ‘Pollo’ Sobrero el año pasado, con las únicas ‘pruebas’ aportadas por la inteligencia de la Policía Federal -otros subordinados de la ministra Garré- y ahora con las causas de Kraft y PepsiCo. MB- El 24 de marzo el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia convoca a una gran movilización a la Plaza de Mayo, en el aniversario del golpe genocida, bajo la consigna “Basta de Ajuste, Saqueo, Espionaje y Represión. Derogación de la Ley Antiterrorista”. Creo que es una cita de honor para todas y todos los luchadores obreros y populares.

domingo, 1 de enero de 2012

Poderes discrecionales para atacar a los que luchan

Fecha: Jueves 29 de diciembre de 2011

Por: Manolo Romano , Ruth Werner

Una muestra más del giro a la derecha del segundo mandato de CFK es que el 2011 termina con la aprobación de la “ley antiterrorista” con la cual se pretende encuadrar a todo aquel que busque “obligar a las autoridades públicas nacionales o gobiernos extranjeros o agentes de una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo”. A instancias de la Presidencia, se ha votado esta nueva legislación que introduce la figura de “terrorista” en el Código Penal, duplica las penas en los casos que el delito se enmarque en esa ley y abre el camino para que todo luchador sea criminalizado en un grado todavía mayor al ya existente. Así, se refuerza la legislación represiva que, aun antes de la aprobación de esta ley, ya tiene en su haber miles de procesados en todo el país que fueron castigados por luchar con piquetes de huelga y cortes de ruta -como los delegados de Kraft contra la multinacional yanqui-, o con ocupaciones de empresas para defender el empleo -como en Zanon y Stefani de Neuquén-.

El tema no sólo devela la falacia del “gobierno de los derechos humanos” y del “proyecto nacional y popular” ya que se refrenda en el Congreso Nacional una exigencia del Departamento de Estado norteamericano. También termina con el verso de la centroizquierda oficialista que, supuestamente, “acompaña lo bueno y critica lo malo” del gobierno. Los casos de los diputados Martín Sabbatella o el banquero Carlos Heller, entre otros, prestando su voto positivo por la Ley de Obama y Cristina, muestran que también acompañan “lo malo”.

La votación de la llamada “ley antiterrorista” no puede ser considerada un desliz hacia la derecha de la política oficial, como reprochan los oficialistas críticos de Su Majestad Cristina, como Estela Carlotto u Horacio Verbitsky. Ni, como esgrimen otros, la aceptación formal de una exigencia del G-20 para que Argentina siga perteneciendo al lugar conseguido por Menem, lo que ya por sí solo demuestra la falta de soberanía nacional. Es, más que eso, un nuevo armado legal para curarse en salud contra las luchas de los que resistan al ajuste que llaman “sintonía fina”. Una vez más, en su primera aparición pública tras anunciarse que será operada de un carcinoma de tiroides, Cristina Fernández volvió a su cruzada contra los “gremios” y su pulseada verbal con Hugo Moyano que abona el terreno para atacar a los que luchan. “Bueno es tener derechos y no aristocracias entre los asalariados” dijo, y que “en vez de pelear por derechos, pelean por privilegios”. El discurso viene en consonancia con lo dicho cuando asumió la investidura presidencial el pasado 10 de diciembre y tiene el objetivo de que los trabajadores en blanco acepten un piso salarial en las paritarias o que se les aplique el impuesto al salario después de los 5.700 pesos, como forma de “ser solidarios con los que menos tienen”. No había terminado el discurso cuando ya el gobernador K de Santa Cruz, Daniel Peralta, lanzó un paquete de ajuste “noventista” de “emergencia económica” que, entre otras medidas, sube la edad de jubilación de los empleados públicos. Lo mismo encabeza, por su parte, el gobernador peronista de Río Negro, Carlos Soria, que envió un proyecto de ley provincial para pasar a disponibilidad a 20 mil estatales.

En este marco, las medidas presentadas contra “la corpo” y “los medios hegemónicos”, con la ley de Papel Prensa o la intervención a Cablevisión por manejos “monopólicos”, no pueden ocultar que el nuevo enemigo del gobierno es la lucha del movimiento obrero y de masas. Sólo que, al mismo tiempo, la presidenta aprovecha su momento de alta popularidad para arrinconar y debilitar a sus opositores, entre ellos las usinas de la fragmentada oposición burguesa que son Clarín y La Nación (ver nota). Así como logró dividir a la oposición y tiene la intención de hacerlo con la CGT, el gobierno se apoya en las patronales de medios más débiles, como la de Vila-Manzano que denunció por “prácticas monopólicas” a Cablevisión, y garantiza papel prensa “para todos” los empresarios, para debilitar a los opositores más fuertes en condiciones de desafiar la autoridad presidencial. Los sectores que son afectos a ver a este tipo de acontecimientos como una avanzada en la “guerra” contra los corporaciones deberían tomar nota de que si el gobierno refuerza sus poderes discrecionales y bonapartistas, y muestra su capacidad de utilizarlos interviniendo con la Gendarmería contra una empresa -que, dicho sea de paso, tiene la potestad de ganar millones de pesos por mes pese a la “guerra” declarada-, mañana podrá hacerlo contra los sindicatos y los trabajadores y sectores populares, si deciden luchar por sus derechos postergados. La presidenta le ha quitado al Congreso y se ha guardado para sí, inclusive, el poder de decisión para modificar el “mínimo no imponible” del impuesto al salario, cerrando toda posibilidad siquiera de presionar sobre el Parlamento que se perfila como una escribanía de los proyectos del Poder Ejecutivo. La CGT, que viene en un enfrentamiento “mediático” con la presidencia (y realizando acciones parciales de algunos gremios moyanistas dentro de los canales exigidos por CFK de reclamar por separado en cada sindicato), rechaza los ataques al derecho a huelga y reclama el derecho a “hacer política”, mostró la hilacha, sin embargo, con el diputado cegetista Francisco Omar Plaini del gremio de canillitas votando la ley represiva junto a sus adversarios internos de La Cámpora y todo el bloque del FPV.

La conducción de la CTA disidente ha convocado a una marcha este jueves 29 en rechazo a la reaccionaria ley. La Central reclama el veto presidencial. Obviamente, no nos opondríamos si, en un giro copernicano, la presidenta hubiera decidido vetar la ley que ella misma mandó a votar. Esta posibilidad ya ni siquiera existe porque CFK finalmente la promulgó. Pero, más allá de la efectividad del reclamo, que ya no es conducente, no coincidimos con pedir que se refuerce un mecanismo discrecional, el veto, propio de un presidencialismo que luchamos por abolir, y que ya utilizó Cristina Kirchner contra la ley votada del 82% móvil para los jubilados. Planteamos una gran campaña nacional por su anulación, que será de largo aliento ya que va contra el sentido del nuevo discurso contra la acción directa que la presidenta viene esgrimiendo los últimos meses. En el centro de esa campaña nacional, que debemos impulsar desde el Frente de Izquierda, las organizaciones obreras del sindicalismo de base y el movimiento estudiantil, debe estar el reclamo por el desprocesamiento de todos los luchadores obreros y populares, quienes serán el principal blanco de la aplicación de la ley antiterrorista.

lunes, 28 de noviembre de 2011

EDITORIAL El giro cristinista

Fecha: Jueves 24 de noviembre de 2011
Por: Manolo Romano
Como definió el nuevo vice Amado Boudou, “Cristina marcó el camino del próximo período” con el discurso en la Conferencia de la Unión Industrial Argentina.
Cristina Fernández ha tomado opciones estratégicas que significan una reversión de dos elementos claves del ciclo kirchnerista, más allá de los ritmos en que tarden en expresarse sus consecuencias políticas y sociales. En este sentido, no se trata de “sintonía fina” sino más bien de “un cambio de canal”. Por un lado, el enfrentamiento con Moyano y la cúpula de la CGT que han sido un sostén determinante de la gobernabilidad del “modelo” durante ocho años. Por otro, el recorte del gasto público con la poda de subsidios, por primera vez en la era K, con que el gobierno vino sosteniendo la baja inversión de la clase empresaria y, a la vez, conteniendo el precio de las tarifas de los transportes y los servicios públicos que pagan millones. Ambas decisiones significan preparativos para un ataque al salario de la clase trabajadora, la mayoría nacional, por vía directa o indirecta. Más allá de los malabares discursivos del oficialismo para ocultarlo, se puso en marcha la procesión hacia el entierro del principal lema de la pasada campaña electoral, el “Nunca Menos”, tan caro al flanco izquierdo de la coalición gobernante.
Se sinceró el ministro De Vido: “El recorte en los subsidios de luz, gas y agua es una señal a los mercados”. El aumento de tarifas -que se presenta por partes, como las malas noticias- así como los que vienen en el transporte, se hace sobre la base de hacer pagar a la población la continuidad de las privatizaciones menemistas de los servicios públicos y las ganancias de los grupos empresarios privatizadores. Ahora, dice CFK, con menos subsidios del Estado los empresarios deberán invertir más. Pero la baja inversión capitalista no es una cuestión meramente “argentina” sino la sustancia que está en el fondo de la crisis mundial, por lo que no se puede arreglar con subsidios estatales más que muy temporalmente, ni con discursos de “burgueses del mundo, invertid en el país” como viene haciendo la presidenta desde el atril. Del ranking de las 10 empresas que más ganaron en el 2011 tenemos en primer lugar a Alpargatas del grupo brasileño Camargo Correa que, sin embargo, lejos de reinvertir, es una empresa de avanzada en las suspensiones de obreros en la industria textil. Los que invierten parcialmente -algunas filiales de multinacionales automotrices que necesitan producir aquí para el Mercosur- lo hacen a costa de ajustar los planes de aumento salariales como muestra el pre-acuerdo a la baja entre Volkswagen de Córdoba y la directiva del SMATA, rechazado por una masiva asamblea de trabajadores. Nuevo signo de los tiempos, en la conferencia de la UIA en el Hilton, no sólo estaban los industriales sino también los principales jinetes de la Mesa de Enlace del campo, como Hugo Biolcatti. En cambio, preguntó CFK: “¿Está el secretario de la CGT? Se fue?”.
En el viejo ciclo kirchnerista, a Moyano le dieron un tratamiento preferencial para contener los aumentos salariales por debajo de la inflación y, al mismo tiempo, mantener las herencias de los ‘90 que se preservaron bajo la alianza de los K y la CGT como el empleo en negro, precarizado y tercerizado de más de la mitad de la clase trabajadora, cuyas condiciones de explotación quedaron por fuera de toda discusión en las negociaciones paritarias en años de enorme crecimiento económico y superganancias empresarias. Ahora, la impugnación que hizo la presidenta al proyecto de Ley del diputado Recalde de la CGT de “reparto de las ganancias” para los trabajadores en blanco, fue acompañada de la ‘contrapropuesta’ oficial de que eso se haga, en todo caso, no por la ley ni la fuerza del Estado, sino en las paritarias que se cocinan con topes salariales. Es decir, que el lema pos electoral de “producir más” significa atar los aumentos de salarios que vayan más allá de las pautas dictadas por el poder Ejecutivo, a la “competitividad” capitalista ya que, como dijo Cristina, de esa manera “los trabajadores se ponen la camiseta de la empresa”. Moyano respondió al día siguiente desde la sede del gremio de los no docentes, Fatun: “Nosotros vamos a seguir insistiendo” con el proyecto de ley que, de todas formas, se presumía como un amague “de máxima” de la CGT para obtener, de mínima, que se acepte en viejo statu quo en la alianza de gobierno. A sabiendas de que ahora el proyecto está liquidado con la nueva mayoría K en las Cámaras, redobló la apuesta con una frase antigubernamental: “La justicia social es un trabajo digno, un salario digno y una vivienda digna. Y todavía no la hay”. ¿Se prepara Moyano para iniciar un camino hacia la confrontación más abierta con el gobierno? “No pondremos palos en la rueda” se encargó de aclarar. No hay ruptura declarada, ni se puede depositar ninguna confianza en ello, pero se han abierto brechas entre el gobierno y la CGT que las comisiones internas antiburocráticas del sindicalismo de base necesitan aprovechar. Sin ninguna ilusión y concientes que la burocracia sindical, aunque el gobierno le esté pisando la cabeza, va a preferir la subordinación a los capitalistas y liquidar las tendencias clasistas del movimiento obrero, hay que impulsar resueltamente el frente único obrero para defender las demandas de los trabajadores y acelerar su experiencia política con el gobierno, empezando por exigir en el ámbito de los sindicatos acciones concretas de oposición a todo aumento de tarifas y topes al salario que se quiera imponer en las paritarias.
Por primera vez durante los gobiernos K, se realizó una importante marcha unificada a Plaza de Mayo contra los procesamientos, las detenciones y los asesinatos a los luchadores obreros, estudiantiles y populares. Es un gran primer paso que hay que profundizar. Insistimos; los discursos de CFK contra la desprestigiada dirección de la CGT encubren el intento de debilitar todas las acciones de protesta que se acrecentarán ante el giro cristinista de mayor compenetración con los intereses empresarios y el “ya no más” concesiones a la clase trabajadora. La persecución y represión a los luchadores aumentará. Los asesinatos como el del militante del Mocase en Santiago del Estero hallarán cobertura en el discurso de Estado que condena abiertamente la acción directa. Las primeras respuestas ante la crisis internacional de la presidenta reelecta han sido a la derecha, y esto será procesado por los trabajadores que con su voto vienen de depositar confianza en el gobierno pero no dieron un cheque en blanco. Hay que estar preparados para cambios en el estado de ánimo de la base obrera y popular ante la dinámica de la crisis internacional y las consecuencias del giro cristinista, fortaleciendo las posiciones clasistas en el movimiento obrero, promoviendo nuevos delegados de base al frente de las comisiones internas contra la burocracia sindical y ampliando la influencia y organización de la corriente nacional del periódico Nuestra Lucha en las empresas y gremios estratégicos.
El PTS y su juventud revolucionaria apuesta a desarrollarse en el siguiente período con el orgullo no sólo de ser la izquierda con más dirigentes procesados por luchar en el país, sino de pertenecer a una misma corriente militante internacional que hoy es parte del combate junto a los estudiantes chilenos por la educación gratuita, junto a los universitarios brasileros de San Pablo que pelean por expulsar a la Policía Militar, y que está presente en las calles con los jóvenes indignados del Estado Español, en la perspectiva de construir, ante esta crisis histórica del capitalismo que está en curso, una palanca para una solución histórica de la clase trabajadora y los explotados: un partido de la revolución socialista.

ENTREVISTA A RAUL GODOY

“La experiencia de los ceramistas sembró en lo profundo de la conciencia de miles de jóvenes y trabajadores”

¿Qué balance dejó la jornada de lucha del 20 de noviembre en Zanon?


RG: Fue Impresionante. Abrimos una vez más los portones de la fábrica a cerca de 20 mil jóvenes, trabajadores y sectores populares de Neuquén y de todo el país. Una jornada que mostró una vez más los lazos que construimos con la comunidad en todos estos años de lucha y el peso internacional de la experiencia de Zanon, no sólo en la presencia de Manu Chao sino en las miles de personas que en otros países siguieron la transmisión en vivo del festival. Para todos ellos, se volvió a mostrar la ocupación de la fábrica y el control obrero como una respuesta de los trabajadores a la crisis capitalista. Era muy emocionante ver pibes que cuando ocupamos la fábrica serían apenas unos niños, cantando “viva la lucha de Zanon”. La experiencia de los ceramistas sembró en lo profundo de la conciencia de miles de jóvenes y trabajadores…


nota completa: http://www.pts.org.ar/spip.php?article19764

viernes, 21 de octubre de 2011

Los votos de Cristina, la crisis de la CGT y la izquierda

ver en http://www.pts.org.ar/spip.php?article19456

Por: Manolo Romano

Los millones de votos de la clase trabajadora que obtendrá CFK no son, de ninguna manera, un cheque en blanco. Como dejó planteado el propio Moyano en sus alusiones sobre las conquistas de la época de Perón y las actuales, son millones los que no pueden acceder a una vivienda. A lo que hay que agregar que, por el contrario, esta demanda estructural ha sido negada por los K a sangre y fuego tanto en el Parque Indoamericano porteño como en Jujuy. En el acto del 17 de octubre el jefe de la CGT, ya sin tantas pretensiones de volver al viejo peronismo, advirtió que, de todas maneras, "no retrocederemos ni un milímetro de lo conquistado”.

Básicamente Moyano se posiciona ante las declaraciones oficiales que anuncian un tope salarial más bajo en las paritarias del 2012 y a que, en función de una mejor negociación, los K le mueven el piso con planes de sucesión. La CGT sabe que si, además de dejar afuera de las paritarias del modelo a millones de trabajadores en negro y precarizados, se limita la capacidad de negociación de los trabajadores en blanco habrá problemas para su base de sustentación. Y mucho peor si en las salidas "heterodoxas" que prepara el oficialismo ante la crisis capitalista internacional se combinan los topes salariales con reajustes devaluatorios del peso que también reclaman los exportadores.

La crisis de la burocracia sindical no está restringida a los cortocircuitos de la CGT con CFK. Ni siquiera que los K quieran sacar a Moyano de su jefatura. La crisis mayor queda más clara cuando se ve quiénes son los que rosquean para reemplazarlo, teniendo en cuenta que viene una situación que preanuncia crisis en la relación del gobierno con la clase trabajadora. Con decir que es nada menos que el "Gordo" Lezcano el que actúa, como vocero de "la renovación", para sentenciar que Moyano "está acabado". Uno de los que suponen como preferido de Cristina para el recambio, Antonio Caló, el Secretario General de la UOM, fue el que en el 2009 dejó colgadas a las fábricas metalúrgicas que cerraron en aquel anticipo de la crisis, como Mahle y Paraná Metal, y pactó un acuerdo salarial por debajo del pedido por sus afiliados que protagonizaron un plan de lucha como hacía décadas no se veía en el gremio.

Esto refiere a otra cuestión mayor: el kirchnerismo no tiene una fracción propia dentro del movimiento sindical. Es decir que, más allá de dirigentes más o menos oficialistas, su relación con el movimiento obrero no es orgánica sino que depende de los vaivenes coyunturales de la economía, de los subsidios del Estado para sostener la rentabilidad a los empresarios y que éstos permitan al menos correrle de atrás a la inflación en las paritarias; y, fundamentalmente, del control que ejerzan sobre los trabajadores las mediaciones burocráticas de los sindicatos que no le obedecen plenamente. Sin ello, el rey está desnudo. Por ello se recuerdan las palabras de Cristina, en noviembre de 2009 en un acto de la Unión Ferroviaria y en presencia de José Pedraza: "necesitamos un sindicalismo fuerte”. A pesar de todos los roces el gobierno hará uso de la burocracia sindical, y en gran forma, luego de las elecciones cuando, con millones de votos a favor, volverá con la idea de un pacto social o de "unidad nacional" donde los sindicatos se subordinen a las corporaciones empresarias. Entre las cuales, además de los privilegiados de la UIA, se viene profundizando el giro oficial hacia la Mesa de Enlace de la "oligarquía destituyente" que recibió un nuevo guiño presidencial con la visita de CFK a Coninagro. De esta unidad de propósitos contra la clase trabajadora se desprende que Hermes Binner, que se plantó del lado del lock out patronal agrario en 2008 y ahora se presenta como progresista acompañado por los dirigentes de la CTA disidente como Víctor De Gennaro y la izquierda sojera, se haya declarado, en plena campaña electoral, a favor de que se limiten las demandas salariales.

Ante este panorama la tarea clave estará en desarrollar una poderosa corriente de independencia política de la clase trabajadora que pueda ser alternativa a la burocracia sindical, en todas sus variantes.

El Frente de Izquierda y de los Trabajadores ya ha conquistado un triunfo político nacional. A diferencia de experiencias anteriores, como Izquierda Unida en los ‘90 que instaló a una izquierda de conciliación de clases (que terminó arrastrada por los reclamos de la Sociedad Rural y ahora cayó en el default de Pino Solanas), el FIT se presentó ante millones como una izquierda clasista y socialista, como un polo nacional de independencia de los capitalistas. Es un nuevo capital político para la construcción de una fuerza militante al interior de los sindicatos y sus organizaciones de base, en las empresas estratégicas y una gran juventud revolucionaria en el movimiento estudiantil y las nuevas generaciones de la clase trabajadora.

Si este logro político además se amplía con la obtención de diputados permitirá reafirmar, en el terreno mismo del régimen político, las diferencias de la izquierda clasista con todos los partidos tradicionales, incluidos los de la centroizquierda. Como hemos establecido, nuestros diputados rotarán entre todas las fuerzas del FIT, cobrarán el salario de un docente y pondrán las dietas y sus bancas al servicio de la lucha de clases. El peso de la tribuna que la izquierda ha conquistado en los medios, producto de que no pudieron proscribirnos con las internas del 14 de agosto, muestra el potencial de lo que sería la utilización de esa ubicación permanente en la política nacional. Pero se podría decir que la utilización de la tribuna parlamentaria y los medios es análoga a lo que la fuerza de la aviación en la guerra: puede llegar a abarcar amplios territorios, pero para triunfar son imprescindibles las fuerzas militantes que jueguen el rol de la infantería ocupando las posiciones en el terreno. Desde una perspectiva política realista, es decir revolucionaria, nada puede reemplazar la influencia de los revolucionarios en las organizaciones de lucha en los momentos decisivos.

La crisis capitalista, en su carácter histórico y mundial, no deja otra alternativa que preparar decididamente la construcción de un partido de carácter revolucionario e internacionalista. El planteo de un partido de trabajadores, basado en comisiones internas, cuerpos de delegados y sindicatos (o fuertes corrientes en su interior) conquistados para la independencia política debe ser puesto como un paso adelante en esa dirección.

jueves, 15 de septiembre de 2011

LA TRAGEDIA DE FLORES, TECNÓPOLIS Y LOS NEGOCIOS CAPITALISTAS

¿Nunca menos?

Por: Facundo Aguirre , Ruth Werner

La tragedia de Flores el pasado 13 de septiembre desnudó brutalmente la falta de inversión en el Sarmiento, algo que se repite en cualquier ramal del ferrocarril. Las escenas que todos pudimos ver fueron desgarradoras. Desde estas páginas expresamos nuestras más profundas condolencias a los familiares de las víctimas.

Pero también queremos señalar a los culpables. Ni el gobierno de la Alianza, ni el de Néstor Kirchner, ni el de Cristina, ni los gobiernos de la Ciudad de Buenos Aires, sea el de Aníbal Ibarra, Jorge Telerman o Mauricio Macri realizaron las obras de soterramiento necesarias. Ni siquiera fueron capaces de arreglar la barrera de la estación de Flores, para evitar las muertes del pueblo trabajador. La razón de fondo, es la desidia de quienes gobiernan al servicio de los capitalistas. Su prioridad nunca es la vida de quienes colman los colectivos y los trenes. En todos estos años las obras jamás se concretaron porque siempre prefirieron poner la plata para pagar la deuda externa o subsidiar puntualmente a las patronales, que lejos de invertir lo que hacen es engordar sus bolsillos. Mientras CFK se pavonea desde Tecnópolis destacando el crecimiento económico y los avances tecnológicos, lo sucedido en Flores viene a recordar que este gobierno mantiene el mismo sistema ferroviario, desguazado desde las privatizaciones. ¿Esta es la “industrialización diversificada con inclusión social” que promete la Presidenta? En los ferrocarriles lo que existe son problemas de infraestructura, falta de mantenimiento en vías y en el sistema de señales, negociados con la compra de vagones, desinversión y carencia de personal: el Estado y los concesionarios crean todas y cada una de las condiciones para que ocurran los Cromañones ferroviarios. Y ya hubo varios. Como dicen los compañeros ferroviarios de la Agrupación Bordó desde las bases: para terminar con las muertes y el pésimo servicio, hay que echar a los concesionarios y reestatizar los ferrocarriles en un plan único de mejoramiento integral, para ponerlos bajo control de trabajadores y usuarios, los únicos interesados en mejorar el transporte público

nota completa: http://www.pts.org.ar/spip.php?article18967

sábado, 20 de agosto de 2011

Editorial Nacional: Construir una izquierda de los trabajadores

NUEVO ESCENARIO POLITICO

Por: Facundo Aguirre , Ruth Werner

El Frente para la Victoria se alzó con un amplio triunfo en las Primarias. La oposición patronal salió derrotada. Tanto el acuerdo de Alfonsín-De Narváez como el de Duhalde-Das Neves apenas superaron el 12% de los votos. El kirchnerismo logró plebiscitar su gestión y parece tener allanado el camino a la reelección en Octubre, con una oposición dispersa y desmoralizada.

Cristina Fernández logra recuperar influencia en sectores sociales que había perdido en las elecciones de 2009, cuando el escenario estaba dominado por la crisis política, producto del lockout agrario y los efectos -con suspensiones y despidos- de la crisis económica internacional. En esa oportunidad sólo había obtenido un tercio de los votos, ahora más del 50%. El Frente para la Victoria ha vuelto a ganar terreno entre los más pobres: los altos guarismos que muestra el tercer cordón de la provincia de Buenos Aires, donde había hecho buena elección Francisco De Narváez, volvieron al oficialismo. Pero también recobra espacio en las clases medias, como en Santa Fe, donde superó al Frente Amplio Progresista de Binner (ver nota) y en los sectores agrarios, como muestra la elección en el interior de Córdoba y en la misma provincia de Buenos Aires donde recibe importantes votos en Pergamino, Rojas o Colón. El “peligro” derechista con que los intelectuales de Carta Abierta llamaban a cerrar filas en apoyo a Cristina, ante el importante resultado en las elecciones de Macri, Del Sel e incluso De la Sota, se demostró una farsa.

En aquellas elecciones y en estas primarias primó un voto conservador. La primera razón de porqué CFK obtuvo esta cantidad de votos hay que encontrarla en la situación de relativa estabilidad económica que viene permitiendo que todos los oficialismos hayan obtenido victorias consecutivas. Pasó con Macri en Capital, con Sapag en Neuquén, con De la Sota en Córdoba y con el Frente Cívico y Social en Santa Fe. El gobierno no ganó por “nacional y popular”, ni por su supuesta lucha contra las corporaciones, sino por ser la expresión de un “status quo” donde los empresarios la “levantan en pala” y la clase media y sectores altos de la clase obrera logran participar del circuito “virtuoso” del consumo.

El mecanismo de las primarias para fortalecer a las fuerzas políticas capitalistas luego de su debacle en la crisis de diciembre del 2001 no ha logrado su objetivo con respecto a la oposición que salió muy golpeada. Sin embargo, el régimen pudo instaurar y legitimar en esta elección un filtro proscriptivo contra las minorías y un avance bonapartista como es la estatización de la vida interna de los partidos políticos, lo que sólo fue denunciado consecuentemente en la campaña del Frente de Izquierda que logró vencer el piso del 1,5 con que nos pretendían silenciar.

El FPV surge como el gran partido nacional ante el hundimiento de la oposición burguesa y la fortaleza de CFK obliga a la burguesía, que pese a sus jugosos negocios no confía plenamente en el kirchnerismo, a cerrar filas con el gobierno para enfrentar un próximo periodo donde se deberán tomar medidas en detrimento del pueblo trabajador para enfrentar el fantasma de la crisis mundial. Sin embargo, no hay que olvidar que el kirchnerismo debe también su victoria a la alianza con los barones del conurbano, con los gobernadores y la burocracia sindical, que seguramente presionarán al gobierno, abriendo contradicciones que serán base de futuras crisis políticas.

Del lado de la oposición patronal, la única noticia halagüeña para el régimen es el resultado que obtuvo la fuerza de Hermes Binner que sacó el 10,26% de los votos (ver nota). Esta fuerza que quiere ocupar el espacio de “centroizquierda” no sólo no representa una alternativa a los “viejos partidos” sino que incluso aparece en oportunidades a la derecha del kirchnerismo. El FAP de Binner, Juez y Stolbizer tiene un carácter mucho más burgués que cualquier centroizquierda que hayamos visto surgir en el país, como el Frente Grande de Chacho Alvarez o Proyecto Sur de Pino Solanas. Binner cogobierna hace años su provincia con la UCR, es un cabal representante político de las patronales sojeras y además, un garante de la impunidad de los asesinos de Pocho Lepratti, militante social de la CTA, caído en diciembre del 2001. Vergüenza debería darle a Víctor De Gennaro, fundador de esa Central, formar parte de esta alianza. Otra fuerza que dio la nota integrándose al FAP es Libres del Sur que primero apoyó al kirchnerismo cuando el conflicto con el campo y luego se hizo “sojera” yendo detrás de Binner y Norma Morandini.

Entre dos crisis

La clase obrera apoyó masivamente al kirchnerismo en las Primarias. Pero esta votación no implica una carta blanca de adhesión al gobierno, sino que eligieron a los K como opción conservadora para mantener lo conquistado. La crisis de 2001 con la hiperdesocupación y el posterior saqueo al salario con la devaluación de Duhalde dejaron profundas huellas en los trabajadores. Con los K, la economía logró recuperarse y con el crecimiento las patronales obtienen grandes beneficios mientras a la clase obrera sólo le ha tocado migajas del festín. Lo que el oficialismo llama el “nunca menos” no ha sido otra cosa –salvo para un sector de trabajadores en blanco- que salarios de miseria mientras persiste la inflación y los puestos de trabajo precario y en negro, donde muchos están obligados a dejar la vida en la fábrica para sobrevivir. A los más pobres, a los que no tienen trabajo les ha ido peor, sólo reciben la Asignación Universal. Pero esa crisis de 2001 sigue actuando como un látigo para la clase obrera que moldea una conciencia de “defender lo que hay” frente a la idea que propaga el kirchnerismo y la burocracia sindical de que si ellos no gobiernan a los trabajadores les va a ir peor. Esta conciencia se refuerza con una oposición patronal haciendo campaña contra los K que “nos aislaron del mundo”, cuando la actual crisis internacional pone a la orden del día planes de ajuste brutales en los países centrales, cuando las calles de Londres arden de furia con la rebelión de los jóvenes que no tienen futuro. Ante este escenario crítico el kirchnerismo aparece como un “mal menor”.

Sin embargo, los trabajadores no han votado a un “modelo que enamora” como gustan decir los K sino pensando, equivocadamente, que defienden sus intereses económicos inmediatos. Pero esas expectativas de defender lo poco que han logrado, tarde o temprano, chocarán con la realidad de la crisis mundial cuando esta descargue sus efectos sobre nuestro país. El caso jujeño, donde los trabajadores sin techo fueron reprimidos por las fuerzas represivas del Estado y las guardias blancas de los Blaquier, obligando a los ocupantes a ejercer su legítimo derecho a la autodefensa, y donde la lucha de clases fue más allá de la legalidad burguesa, es quizás una muestra de lo que vendrá. El gobierno no podrá ofrecer una salida a los trabajadores cuando golpee la crisis porque, como buen agente del capital (en concreto, los Blaquier en Jujuy son aliados del gobierno K), no va a enfrentar la voracidad de los patrones sino que intentará desarmar la resistencia, combinando un discurso de armonía entre las clases con una creciente represión a los que luchen. Ya pudimos ver un adelanto en el Parque Indoamericano contra los sin techo, en Santa Cruz contra los docentes y petroleros, o en la misma Jujuy. Sólo el Frente de Izquierda ha señalado en su campaña que la crisis mundial encontrará a los capitalistas y a sus políticos intentando descargar la crisis sobre las espaldas del pueblo trabajador. Sólo el Frente de Izquierda ha señalado que las conquistas obtenidas por la pelea de los trabajadores y el pueblo habrá que defenderlas con la lucha de clases.

Nosotros, la izquierda

El FIT logró superar el piso proscriptivo. Fue una pelea valiente que supimos dar a través de una gran campaña militante. Los 520.000 votos que recibimos constituyen un acto de defensa de los derechos democráticos del pueblo trabajador, para que no silencien a una corriente que milita activamente en las luchas obreras y populares, independiente del Estado y de los patrones, en un país donde ese Estado y esas patronales supieron hacer un genocidio contra la clase trabajadora. Queda por delante nuestro firme compromiso para seguir peleando por tirar abajo definitivamente la ley proscriptiva.

Pino Solanas y Proyecto Sur no lograron superar el piso del 1,5%, entre otras razones, por su propia cobardía política que los llevó a negarse a poner esa bandera en el centro del debate nacional. Una muestra más del derrotero del MST, hoy parte de Proyecto Sur, que se ha integrado completamente al régimen burgués; de impulsar junto a Solanas una alianza con Binner y Juez para “jugar en la cancha grande” terminaron rompiendo por “cargos” y realizando la peor elección de su historia junto a Alcira Argumedo.

Las altas votaciones recibidas por el FIT en las fábricas combativas (ver notas en páginas centrales), en la juventud estudiantil luchadora así como el apoyo de reconocidos intelectuales y artistas, son expresión política por un lado del “sindicalismo de base” clasista y también de una tendencia anticapitalista que ven en el Frente de Izquierda una referencia ante la crisis mundial. Un aliento para pelear por una perspectiva socialista, para fortalecer una izquierda de los trabajadores y avanzar en la construcción de un partido revolucionario.